

Referencia: 978-84-7902-399-7
Ofrece en su primera parte un minucioso y actualizado estudio teórico del Ataque Rauzer, en la segunda cubre las demás líneas de juego, en especial la Variante Clásica y la Variante Lovenfish. Eduard Gufeld es un famoso profesional, entrenador y, sobre todo, prestigioso autor de libros de ajedrez de gran valor didáctico. Oleg Stetsko es un conocido especialista en teoría de aperturas.
¡El método Yusupov. Fundamentos 2 es la segunda entrega de esta apasionante serie de 10 ejemplares que no te puedes perder!
Las letras juegan al ajedrez es un ensayo crítico a lo largo de la historia de la literatura y el ajedrez. Los autores, José Luis Torrego y Antonio Gude indagan, profundizan, desmenuzan y analizan las obras de distintos autores donde el ajedrez está presente. Nos ofrecen sugerencias de libros, -que quizás necesitemos más de una vida para leerlos-. El libro está lleno de citas originales. Un trabajo arduo y concienzudo. Este libro no puede faltar en su biblioteca.
Una selección de partidas cuidadosamente elegidas. Todas comentadas en detalle con precisos análisis, secciones dedicadas a espectaculares momentos tácticos y finales. Especial atención se consagra a la superaguda Variante Botbinnik, que Shirov ha empleado con éxito contra los mejores jugadores del mundo.
Advertencia: Este ejemplar es de 2ª mano.
El ajedrez no es un universo paralelo, ni está encerrado en una burbuja.
El siglo veinte se ha ido para no volver. Pero sus grandes acontecimientos en el tablero escaqueado merecen ser rescatados y valorados, en lo que ha sido, a la vez, el peor y el mejor de todos los tiempos.
El ajedrez es una de las manifestaciones más hermosas del juego que nos ha dado la vida y en ella, en el mundo, se inscriben su quehacer y su historia.
En ajedrez, la defensa es vital. Cuando está siendo atacado, el jugador está obligado a defenderse con tenacidad, tratando de explotar las opciones que a menudo le brinda el impulso del atacante. Resulta sorprendente la cantidad de partidas que en la práctica pueden salvarse gracias a una férrea defensa. Cuando la ofensiva va estrellándose hasta llegar a un punto muerto, el entonces defensor puede asumir la iniciativa con el contraataque, culminación óptima de la defensa que permite invertir los papeles, generalmente con resultados previsibles, a saber: si el ataque no ha triunfado, el contraataque tiene todos los números para imponerse, puesto que las piezas atacantes suelen quedar descoordinadas, dejando numerosos puntos débiles en su posición.